El Espectador “La exploración de lo efímero”


Un diálogo perpetuo se evidencia en la sutil expresión artística de Charwei Tsai. Cultura y naturaleza, permanencia y cambio, prosperidad y decadencia, lo sagrado y lo profano son algunos de los opuestos que hacen la comunión en su obra.

Esta taiwanesa que vive entre París, Nueva York y Taipéi se sirve de la fotografía como medio de registro de sus performances y acciones públicas.

La Galería Casas Riegner presenta algunas de las últimas piezas que la artista ha realizado por el mundo.

Charwei suele trabajar con materiales perecederos y utilizar organismos vivos —frutas, champiñones, caracoles, etc.— como si fueran un lienzo con el propósito de desarrollar la idea de que todo está en constante cambio.

En la exposición, Entre palabras y pensamientos, unas fotografías nombradas Meat Map muestran un mapa de China hecho a partir de pedazos de carne y cubierto con caligrafía oriental. En otro espacio, una video instalación proyecta un pescado luchando por su vida fuera del agua, en cuya piel está inscrita parte de la política de Una sola China (a principios de los 70, el mundo reconoce al gobierno de la China comunista y a partir de entonces las relaciones diplomáticas pasan a ser manejadas por Pekín en vez de Taipéi). Las palabras en el mapa de China también pertenecen a esta política. Aquí, la artista se sitúa en una posición crítica para reclamar por el nacionalismo impuesto, que siente como invasivo.

Otro de sus trabajos, Earth Mantra (Mantra de la Tierra), forma parte de una serie de acciones y de obras en las que pone algunos textos de las escrituras sagradas del budismo, en específico el Sutra del Corazón, el cual memorizó desde su infancia en Taiwán y que alude a la verdad espiritual y a la permanencia de la vida. Éste lo inscribió en un espejo que puso en la inmensidad de unas montañas de su país de origen, como también lo ha hecho en el cielo de Australia o en el mar de Costa Rica. El viento, las nubes, el agua, todo su movimiento y su fugacidad están reflejados en este espejo, que a la vez contiene la permanencia de la escritura, creando la tensión entre estos opuestos…

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